A continuación les dejo mis cinco preguntas. Verán que soy un
poco reiterativa con el tema de la rigidez de los sistemas de evaluación en la
educación superior, pero realmente es algo que me preocupa, ya que en la
facultad donde trabajo debemos ajustarnos a un sistema de evaluación basado en
exámenes parciales y finales (seguramente dicha situación se repite en muchas instituciones
de nivel superior). Y a su vez, dichos exámenes determinan la acreditación de
las asignaturas.
Aquí van…
PREGUNTA 1
De las cuatro dimensiones
consideradas básicas para una práctica evaluativa completa (evaluación del
aprendizaje, evaluación para el aprendizaje, evaluación como aprendizaje y evaluación
desde el aprendizaje), ¿cuáles cree que son tenidas en cuenta en la/s cátedra/s
en las que se desempeña como docente?
Teniendo en cuenta que en la facultad donde trabajo debemos
ajustarnos al sistema de exámenes, pareciera que únicamente intentamos evaluar
el aprendizaje (1era dimensión) y nos desentendemos de las otras dimensiones
del proceso evaluativo. Es decir, buscamos conocer qué piensan los estudiantes, sin interesarnos por cómo piensan.
Barberà, Elena. (2006, Julio). Aportaciones de la tecnología a la
e-Evaluación. RED. Revista de Educación a Distancia, número. Consultado
(1/11/2013) 2006, en http://www.um.es/ead/red/M6
Brown, Gary
(2002). “El aprendizaje y la red: reflexiones sobre la evaluación”, en: D. E.
Hanna (ed.), La enseñanza universitaria en la era digital. Editorial Octaedro.
PREGUNTA 2
Si alguna de las
dimensiones no son consideradas en el proceso evaluativo de su/s asignatura/s,
en su opinión, ¿cuáles serían las causas por las que quedan fuera del mismo?
Si bien las instituciones donde trabajamos pueden favorecer
una dimensión por sobre otra/s, nosotros como docentes somos los responsables
de fomentar prácticas evaluativas que permitan la toma de conciencia del aprendizaje
y la enseñanza por parte de alumnos y docentes.
Barberà, Elena. (2006, Julio). Aportaciones de la tecnología a la
e-Evaluación. RED. Revista de Educación a Distancia, número.
Consultado (1/11/2013) 2006, en http://www.um.es/ead/red/M6
PREGUNTA 3
¿En qué casos consideran que las nuevas tecnologías podrían promover una motivación intrínseca en
los alumnos para realizar las tareas que serán evaluadas?
Como muchas veces la práctica de los exámenes termina
constituyendo una de las causas (motivación externa) por la que los alumnos
estudian, me pregunto si las nuevas tecnologías podrían revertir esa situación
y de qué manera.
Barberà, Elena. (2006, Julio). Aportaciones de la tecnología a la
e-Evaluación. RED. Revista de Educación a Distancia, número.
Consultado (1/11/2013) 2006, en http://www.um.es/ead/red/M6
PREGUNTA 4
Teniendo en cuenta que
muchas veces los procesos de innovación en educación comienzan por iniciativa
del propio docente sin que la institución acompañe, ¿qué estrategias o acciones
podríamos llevar a cabo para que nuestros pequeños “éxitos” no terminen
desgastándonos y queden en el olvido?
Por lo observado en este curso, somos varios los docentes preocupados
e interesados en mejorar nuestras prácticas evaluativas y uno de los caminos es
aprovechando las potencialidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías para
una evaluación de nuevo tipo… pero cómo podríamos hacer para que dichos
esfuerzos generen innovaciones sostenidas en el tiempo.
Lipsman,
Marilina (2005). “Nuevas tecnologías, nuevos desafíos para la evaluación de
aprendizajes en la educación superior”, ponencia, en Actas del I Foro Internacional de Educación Superior en Entornos
Virtuales. Buenos Aires, 3 y 4 de noviembre de 2005.
PREGUNTA 5
¿Cómo podríamos
integrar prácticas de evaluación colaborativas en propuestas de enseñanza en la
educación superior?
Teniendo en cuenta lo afirmado por Lipsman por cuanto “la
evaluación colaborativa tiene enorme potencial para enriquecer las prácticas
evaluativas mediadas por las tecnologías”, me pregunto cómo podríamos
integrarlas realmente en nuestra propia práctica para que no terminen siendo
únicamente un anexo de las mismas. Esto también lo pienso en relación a la
exigencia de tomar exámenes, que puede dificultar la incorporación de nuevas
estrategias de evaluación.